APEDALESAbro el tema de los carriles bici en Montequinto con este breve relato.
Esta mañana he llevado el coche a un taller de confianza cerca de Sanchez Perrier y he metido la bici en el maletero del coche para venir para el barrio.
No voy a decir el tiempo que he tardado en volver, pero si el comentario de mi mujer cuando he llegado:
"¡ya estás aquí!"
A las 13:10 he llamado a Pepe para ver si estaba el coche, y me ha dicho que si, que estuviera allí antes de las 14 horas.
He salido con la bici de Montequinto a las 13:15, jugándomela un poco entre los coches, (no hay ningún carril bici que salga del barrio hacia la UPO o hacia Sevilla) hasta que he cogido el carril bici de Sevilla, antes de cruzar la SE-30, y lo he soltado en la Macarena, casi en la puerta del taller.
En la puerta del hotel NH me he encontrado con Julio, uno de mis entrenadores de futbol de cuando jugaba a la pelota y me ha contado que ya ha dejado lo de entrenar, que la gente se pone muy agresiva incluso cuando juegan los niños, que se ha comprado una casita en la sierra y allí lo he dejado esperando a uno, que ya tardaba un poco.
Al final de los jardines de Murillo, junto a la puerta de la carne, estaban mis compañeros de trabajo con los que también me he parado, (soy muy cumplido), pero con ellos, como tengo más confianza, despúes de contestar a los típicos ¿dónde vas?, ¿estás de permiso?, ¿vienes para la próxima guardia?...les he explicado que tenía prisa pues iba a recoger el coche y que me iban a cerrar el taller.
A las 13:51, Pepe me estaba dando las llaves para que fuera metiendo la bici en el coche.
36 minutos en recorrer,
(un momento, que voy a ver el cuentakilómetros en la bici)
12km con 650m ,
bajo la sombra de los árboles, menos el trozo de Montequinto, que como he dicho es un mundo aparte para esto de las bicicletas.
Y así es como contento y feliz he puesto nuevamente rumbo a Montequinto.
Tan feliz iba, que en el primer semáforo le he mandado un mensaje a mi mujer para que fuera metiendo la cervecita en el congelador.
50 minútos más tarde le he mandado otro mensaje:
"Toy tascao en la Avda. de la Paz, saca la cerveza, no vaya a ser que se reviente en el cogelador".